México alberga el 18º Encuentro Iberoamericano de Autoescuelas


México se convirtió en el punto de reunión de especialistas en formación vial al ser sede del 18º Encuentro Iberoamericano de Autoescuelas, evento que reunió a representantes de distintas entidades del país y de naciones como Argentina, Bolivia, Colombia, Brasil y España, entre otros.
Durante el encuentro, los participantes intercambiaron experiencias, modelos de capacitación y normativas aplicadas en sus respectivos lugares de origen, con el objetivo de fortalecer las estrategias para prevenir siniestros y reducir los índices de accidentes viales.
El presidente de la Asociación Mexicana de Autoescuelas, Emmanuel Barrera, explicó en el encuentro que es esencial que las autoescuelas sean reconocidas oficialmente a nivel nacional como pilares fundamentales en la formación de conductores responsables, ya que actualmente solo siete entidades federativas (entre ellas Quintana Roo) les otorgan este reconocimiento formal.
Barrera, destacó que la educación vial es un elemento clave para reducir el número de accidentes automovilísticos en el país. En ese sentido, informó que trabajan en la presentación ante la Cámara de Diputados de la iniciativa de Ley General de Movilidad y Seguridad Vial.
Dicha propuesta buscó establecer como requisito obligatorio que todos los ciudadanos cursen y acrediten estudios de educación vial para poder obtener su licencia de conducir en cualquier entidad del país. Asimismo, planteó que, al momento de renovar este documento, los conductores sean evaluados nuevamente, considerando que, tanto la movilidad como los reglamentos de tránsito evolucionan constantemente, por lo que resulta indispensable mantenerse actualizados.
“Solo 1 de cada 10 mexicanos va a una escuela de conducción, por lo que muchos no reciben la instrucción adecuada para estar al frente de un volante y esto deriva en que haya tantos percances automovilísticos y pérdida de vidas humanas”, señaló el dirigente mexicano.
El encuentro de AICEFOV dejó claro que la formación de los conductores no es solo una obligación legal, sino una responsabilidad social, y que fortalecer la formación de conductores puede salvar vidas. Con iniciativas como la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, las autoescuelas aspiran a convertirse en pilares nacionales de prevención, garantizando que cada conductor esté capacitado, actualizado y consciente del impacto de sus decisiones al volante.













